Evita estas 5 cosas y duerme como un bebé

Si a veces se te hace un poco cuesta arriba dormirte, igual estás haciendo algo que dificulte el conciliar el sueño y no te estás dando cuenta.

Evita estas 5 cosas y duerme como un bebé

  1. Bebidas estimulantes después de las 7 de la tarde

Vivimos en un día a día de ir corriendo super ajetreados a todos los lados y, por supuesto, sin tiempo para descansar. La solución: beber mucho café u otras bebidas energéticas que nos ayuden a tener un extra de energía durante el día. A tu cuerpo le cuesta varias horas eliminar la cafeína, teína u otros elementos estimulantes, aunque tú ya no estés notando su efecto ¡sus propiedades siguen actuando! Así que evita tomarlas cuando tu actividad empieza a disminuir y la hora de ‘parar y relajarse’ se va a acercando.

  1. Cenas copiosas antes de irte a dormir

La digestión conlleva un gran uso de energía para tu cuerpo, concentrando toda su actividad en hacerla lo mejor y lo más rápido posible. Si cenamos mucho o comida que requiere de un mayor esfuerzo para nuestro cuerpo, alargamos el trabajo y evitamos que nuestro cerebro comience a generar esa hormona del sueño que es el pistoletazo de salida para empezar a dormir bien. Así que prueba a cenar poco, comida ligera y con tiempo antes de irte a la cama.

  1. 5 minutitos más en la cama

A todos nos cuesta salir de la cama y enfrentarse a la fría mañana, pero rascar esos 5 minutitos de más los pagas muy caros. Aunque sea todo un placer poder darse la vuelta y dormir un poquito más tras apagar tu primera alarma, tu cerebro intenta entrar en un proceso de sueño nuevo y ¡se lo vas a interrumpir en 5minutos! Imagina que esto mismo lo hicieras por la noche… no conseguirías dormirte nunca.

  1. Siestas de horas

Sabemos que la siesta es sagrada y que no hay nada mejor que tumbarte en la cama por 20 minutitos y despertarte 2 horas después sin ni saber dónde estás o cuánto tiempo ha pasado. Es una sensación que a todos nos gusta sobre todo por lo descansado que te sientes después peeero ¡evita que duermas bien por la noche! Imagina que tu cerebro contase las horas de dormir y las fuese acumulando hasta llegar a un máximo: a lo que está acostumbrado. Si estás acostumbrado a dormir 6 horas y por la tarde, de repente, duermes 2… Tu cerebro solo te dejará un período de descanso nocturno de 4 horas ¡y encima tardarás más en poder empezar a usarlas! Con 20 minutitos de siesta descansas igual y duermes mejor por la noche.

  1. Exposición al sol o dormir con luz

Tu cerebro es sencillo, si hay luz interpreta que es de día y no es hora de dormir. Si no hay luz, es de noche y es hora de irse a dormir. Por eso, cuando nos estamos preparando para irnos a la cama, lo mejor es ir reduciendo la exposición a la luz gradualmente para que, en el momento que nos metamos en la cama, nuestro cerebro ya esté en modo noche y sueño.